MOCHILEROS EN SHANGHAI
Nuestro primer destino el fengcheng park, sin embargo debido a que nuestro mapa es 100% chino y nosotros 90% occidentales, nos bajamos una parada más adelante. De vuelta al mapa descubrimos que estábamos cerca a nuestro segundo destino el Songhe Park.
Caminamos unas cuadras y llegamos a un parque muy pequeño pero con un ambiente muy tranquilo, ideal para pasar unas horas de descanso, leer el periódico jugar cartas, hacer ejercicios y cantar en karaoke.
Salimos de allí en busca de nuestro objetivo inicial, caminamos en dirección acorde nos mostrab a el mapa, sin embargo el parque solo existe ahí; en el mapa. La ubicación demarcada le pertenece a un edificio. Pensamos estar equivocados y dimos un par de vueltas, miramos un mapa en la calle y llegamos a la conclusión “Este mapa está mal hecho”, y es cierto, a parte de este parque ficticio le hace falta varias rutas de bus.
Y pese a que este era nuestro itinerario del día, el sol aún nos sonreía, así que ojeamos rápidamente el mapa y tomamos un nuevo bus que nos llevara a conocer la carretera del tren. Llegamos a uno de los extremos de la ciudad, nunca habíamos estado por ahí aunque a decir verdad perdimos la ida, pues era un lugar desolado, gris y para adicionar nunca paso el tren; así que salimos a una autopista y tomamos un bus que os llevara a la civilización, sin embargo nada a nuestra vista era conocido.
Al no ofrecernos nada atractivo el panorama, mi hermano se quedó dormido mientras yo me encargaba de mirar el mapa, tomar fotos y estar pendiente de las paradas, pero cuando llegó la hora de bajarnos la velocidad nos falló y cuando llegamos a la puerta esta se nos cerró y no hubo más remedio que bajarnos en la siguiente parada.
Ahora si estábamos perdidos, aunque pensándolo bien… NO, la Pearl Tower y el Destapador empezaban a encenderse a pocos metros, deslumbrados por aquellas luces sin saber llegamos a un nuevo parque, un poco oscuro pero con varios chinos aprovechando la leve brisa que por la cercanía al Huangpu River soplaba.
Sentados en el prado, elevando cometas y patinando los chinos pasaban el rato en este parque portuario.
Allí estuvimos un corto tiempo, intentamos tomar un par de fotos pero a nuestra cámara solo le gusta tomar fotos de día, por esa razón ninguna se salió bien.
Pasamos de costado a costado de la calle tratando de adivinar el sentido que debíamos seguir para llegar.
Paramos el taxi, un chino joven sería el encargado de devolvernos la ubicación espacial en Shanghai, pero este no nos entendió ni siquiera mostrándole el mapa así que una cuadra más adelante volvimos a estar perdidos. Para el siguiente taxi nos aseguramos que nos entendiera, le mostramos el mapa en el punto exacto, él saco sus gafas lo vio y dijo “de una móntense”.
El camino seguía siendo desconocido hasta que vimos un sector muy comercial por el que habíamos estado meses atrás, eso quería decir que estábamos cerca. A pocos minutos estábamos comprando la camiseta y corriendo a la parada del bus pues en 15 minutos pasaba el ultimo de la noche, de lo contrario tendríamos que tomar metro y le viaje seria más largo.
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